martes, 10 de noviembre de 2009

La maquinaria escolar. Una visión foucaulteana de la escuela




TONUCCI, "La máquina de la escuela"


Varela y Álvarez Uría, con el texto “La maquinaria escolar”(en: VARELA, Julia y Fernando Álvarez Uría -1991- Arqueología de la escuela) nos introducen a una genealogía de la escuela como institución de encierro, formadora y transformadora del alma de los niños, y en cuya confianza se deposita gran parte de un programa político destinado a la cohesión social. En el inicio del texto muestran las historias de la educación y tratados pedagógicos como contribuyentes a la perspectiva que nos hace ver a la existencia de la escuela como algo “natural”. Frente a esto, muestran cómo la puesta en cuestión del funcionamiento escolar es impensable, o pasa por irracional y caótica. El texto tiene como objetivo mostrar que la escuela no existió desde siempre, sino que fue creada bajo determinadas condiciones históricas e instrumentalizada bajo ciertos dispositivos. De ahí que la lectura de este texto, así como la metodología usada por los autores –el método genealógico-, nos remitan y recuerden nuestras lecturas de Foucault, en Vigilar y castigar. A través del desarrollo de las instancias que posibilitaron el surgimiento de la escuela, los autores muestran los dispositivos y formas de ejercicio del poder mediante los cuales la educación adquiere su papel fundamental: naturalizar un determinado orden. En el caso de la definición del estatuto de la infancia, la educación sirve a naturalizar una sociedad de clases o estamentos. También la infancia tiene, en el mismo sentido que la escuela, su historia y su conceptualización a partir de prácticas y acciones provenientes de la familia y de la iglesia, que la constituyen psicobiológicamente. Y esto no sin una finalidad: la infancia forma parte de un programa político de dominación, de poderío y afianzamiento de las clases sociales altas. Para ello se hacen necesarios que emerjan dispositivos institucionales y saberes especializados acerca de la infancia, capaces de lograr la formación y transformación de los niños y jóvenes: el espacio de encierro de la institución escolar y la formación de un cuerpo de especialistas. Desde el punto de vista moderno, quiere lograrse, como decíamos antes, la constitución de un sujeto de conocimiento, pero también de un sujeto moral. Así hacen su aparición los especialistas pedagogos, a fin de garantizar por medio de la acción educativa la transmisión de conocimentos y el modelamiento de los comportamientos de los niños. Las relaciones entre maestros y alumnos son relaciones sociales pero marcadamente desiguales. A lo largo del texto podemos ver cómo la escuela se constituye en un mecanismo de poder, en la medida en que aún sirve a un proyecto civilizador –a la manera de Sarmiento en el Facundo-, pero al mismo tiempo encubridor – a la forma de Dussel-, puesto que es utilizada por las clases dominantes, que detentan para sí el derecho a la verdad y su superioridad respecto de, por ejemplo, las clases obreras en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, para consolidar una organización social e institucional portadoras de civilidad.

A partir de sus lecturas podemos preguntarnos: ¿A qué fines responde la escuela hoy? ¿Cuál es el concepto de la infancia que prima en ella? ¿En qué medida está atravesada por dispositivos de poder?



Quino. Mafalda
Enviado por Caro

7 comentarios:

  1. En el texto de La maquinaria escolar vemos como la iglesia desde tiempos remotos Impuso una vigilancia jerárquica sobre la sociedad a través de la educación, con miradas que deben ver sin ser vistas.
    En los colegios de los jesuitas se separaba a los niños por edades y clases sociales haciendo mayor hincapié en las clases de elite, por razones morales y de disciplina, lo que Foucault llama la distribución según rangos. Se los encerraba dando lo que llamamos hasta hoy escolarización en lugares de aislamiento separando a los jóvenes de lo mundano y vana. Se imponían duras normas a cumplir con castigos que dependían de la gravedad del problema ya que pensaban que la conducta se encauzaba a través del castigo
    La vigilancia continúa y minuciosa no solo alcanzaba a los jóvenes sino también a la familia la cual debía respetar y ejercer los papeles que la iglesia imponía dando como resultado que los niños de clases más pudientes tuvieran una doble tutela, la de la familia y la del colegio.
    La base de todo estaba en que el Estado pretendía establecer una nueva configuración social donde los individuos fuesen sumisos de la autoridad real y así obtener beneficios económicos y sociales apoyándose para esto en los jesuitas y su maquinaria de transformación escolar. La cual tiene una visión panóptica de toda la sociedad ya que todos debían cumplir con sus normas, la mirada estaba por doquier, los individuos están insertos en un lugar fijo y todos los movimientos y acontecimientos están controlados. Aquellos que no se adapten las reglas tendrán castigos que encaucen su accionar.

    ResponderEliminar
  2. Según Marx el sistema capitalista se apropia de los niños sobre todo los niños obreros porque necesita mantener una continuidad de su posición de poder en la sociedad, enmascarando la verdadera función socio política de la escuela: tras su aparente función educativa y técnica, aseguran la función esencial de realizar en la escuela la ideología burguesa, de someter a ella a todos los individuos y de representar a su manera la producción, el derecho, el Estado burgués.
    El hecho de que la escuela deba someter a todos a dichas prácticas de ideología, tanto al niño obrero como al niño de elite determina la naturaleza específica de las prácticas escolares. Un niño obrero produce trabajo el cual es invaluable para los ricos, sin importarle las privaciones que este produce en el niño. Produce inteligencia pero también estupidez. Para los capitalistas su principal meta es como la ideología burguesa se hace pueblo, y fabrica el pueblo que necesita.
    La educación basándose en el derecho de todos a recibirla, asegura la reproducción de las condiciones objetivas y subjetivas de la división social entre capitalistas y trabajadores. Las prácticas escolares y su ritual son entonces un aspecto esencial del proceso de inculcación ideológica: deberes, disciplina, castigos y recompensas donde cada uno, como individuo es invitado a mantener su rango.

    ResponderEliminar
  3. Partiendo del análisis personal sobre el texto, sostengo que la escuela sigue siendo una institución moderna, heredera del patrimonio ilustrado, en condiciones posmodernas como las actuales.
    De acuerdo a una aproximación de lo expuesto por Foucault pienso que el poder de la escuela radica en la fuerza de la costumbre, en la cual se normalizan sus métodos disciplinarios, sancionadores, de instrucción o correctores; en el caso del estatuto de la infancia la educación responde a la naturalización de una sociedad de clases.
    El poder se irradia desde las relaciones humanas, ellas son relaciones de poder que controlan nuestras vidas, con costumbres arbitrariamente convenidas y eficaces para la transmisión por todo el sistema. Hay que intentar descubrir en cualquier organización humana (Ej. la escuela) las formas de introducir el poder que se depositan en intercambios y que superan la distinción que se presupone cuando se hace referencia al mando y a la obediencia, a la disciplina o descontrol, a la conformidad o sanción, a la docilidad o al acostumbramiento, o a la acción represiva como formas de resolución de conflictos de discursos dominantes. Foucault, logra desenmascarar los mecanismos de poder, provocando que el cuestionamiento crítico de las verdades reveladas hagan tambalear nuestras creencias.

    ResponderEliminar
  4. A mi entender, la finalidad de la protección y cuidado infantiles se basa en la teoría del capital humano, marcando diferencia entre niños pobres y aquellos de clases distinguidas, racionalizando los saberes, conocimientos e instrucción,
    según esta división, para dar continuidad a las diferencias económicas y estamentales.

    La propuesta es brindarle al niño cuidado, protección y educación para servir a tal fin (económico- social). Rescato de esta frase la palabra educación, ya que es el instrumento clave para naturalizar una sociedad de clases, y en consecuencia nuevas formas de dominación social. Continuando con esta lógica decimos que la niñez es una etapa para ser marcada, moldeada, en la que se debe enseñar al niño el respeto y obediencia a la autoridad.
    Es importante destacar que las instituciones encargadas de de tal instrucción son: colegios, hospitales, casa de doctrina, seminarios, etc., formando parte la infancia del poderío y afianzamiento de las clases dominantes (teniendo como contrapartida el secuestro de la infancia). Por lo dicho a la infancia se le confiere una serie de características, como maleabilidad, debilidad, inocencia, lo que posibilita la aplicación de una ortopedia moral, entendiendo por ortopedia a toda instrucción rígida, estructurada, un molde predeterminado, logrando a si el sometimiento del niño a dichas estructuras.
    Concluyendo, me resulta relevante, y un tanto perversa la idea que “la escuela reemplaza al aprendizaje como medio de educación”, es decir, que al niño se lo manipula de tal forma que se lo aísla de los adultos para comenzar un largo proceso de encierro, al que se denomina “escolarización”.

    b- Las lecturas de Marx y la perspectiva expuesta por Varela y Álvarez Uría, están íntimamente relacionadas, una podría tomarse como consecuencia de la otra, es decir, que desde el secuestro de la infancia mediante la escolarización se responde básicamente a una instrucción disciplinar que promueve la sumisión del alumno y la enseñanza a obedecer a la autoridad. Con tal práctica
    se legitima la diferencia de estamentos sociales, por lo tanto tal instrucción es de carácter político, ligada al trabajo y bajo la dominación de la burguesía.
    La perspectiva expuesta se vincula con lo planteado por Marx, quien nos introduce a lo que denominó “trabajo enajenado”. Esta denominación surge con la aparición de Capitalismo industrial, con la noción de Propiedad privada, siendo el resultado “el trabajo enajenado” y “la enajenación del hombre”. Retomo una vez más el tema del hombre como capital humano, respondiendo a las demandas y ofertas del mercado, operando el trabajador como un

    instrumento de producción en una sociedad capitalista. El trabajo enajenado reduce al trabajador a una mercancía, suponiendo que el objeto producto se opone al trabajador como un ser ajeno, como un poder independiente del productor. Esto responde a que el trabajador pone su vida en el objeto, perteneciéndole de este modo su vida al objeto y no a él.
    Quisiera terminar con una frase que una de de las clases de Antropología Filosófica mencionó la Profesora Silvana Vignale:
    “… La enajenación del trabajo reduce al hombre a sus funciones animales…”

    ResponderEliminar
  5. La escuela no existió desde siempre, es una institución reciente cuyas bases administrativas y legislativas cuentan con poco más de un siglo de existencia. Por ello es necesario determinar sus condiciones históricas en el interior de nuestra formación social, desnaturalizarla. Esta institución que ocupa el tiempo y pretende inmovilizar en el espacio a todos los niños, es una maquinaria de gobierno que forma parte de un programa político de dominación, poderío y afianzamiento de las clases sociales altas. A partir de prácticas y acciones, la familia y la iglesia constituyen psicobiológicamente la infancia, etapa esencial de la vida conferida por la maleabilidad y debilidad características, que justifican la rudeza para su civilización. Así el aislamiento se convierte en un dispositivo que contribuye a la constitución de la infancia a la vez que el propio concepto de infancia quedará asociado de forma casi natural a la demarcación espacio-temporal. Al niño se lo mantiene separado en una especie de cuarentena, en un espacio de encierro, con su dureza, el rigor de los castigos, un sometimiento a las órdenes, una vigilancia y cuidado continuo y minucioso. En este espacio de domesticación, se ve claramente el Panóptico de Benthan, donde el niño esta ubicado en una celda, separado de sus pares por “paredes” que vendrían a ser la rivalidad en las notas, la competitividad, las comparaciones, incluso el pupitre, cuyo objetivo supone una distancia física y simbólica, una máxima individualización. La educación quiere lograr constituir un sujeto de conocimiento, pero también de un sujeto moral. Ahí surge la psicología escolar, esa ciencia que se encargará de fabricar el mapa de la mente infantil para asegurar de forma definitiva la conquista de la infancia. La relación maestro-alumno es una relación social, de carácter desigual, y avaluada por el estatuto de verdad, propiedad especial del maestro. El maestro al sentirse superior a las masas ignorantes no admitirá sus formas de vida familiar, higiénica, ni, por supuesto, educativa. Esta violencia, que no es exclusivamente simbólica, se asienta en un pretendido derecho: el derecho de todos a la educación.

    ResponderEliminar
  6. La finalidad de la protección y cuidados infantiles es netamente comercial. Se prevé el potencial del niño, su futuro desempeño en una sociedad capitalista. Se lo educa para obtener de el lo mejor, “exprimir su jugo”. Seguimos en un mundo cosificador… Todos somos herramientas de este sistema. Es parecido a lo que pasa en el mundo de algunos insectos como las abejas y las hormigas: desde que nacemos se nos inserta en una sociedad ya establecida, con sus parámetros, se nos asigna, por así decirlo, una especialidad según sea la necesidad del momento, y si no damos la “talla”, somos excluidos de una manera o se nos trata de anormales o locos. Entonces, cada niño que nace y es educado de esta manera ¿se lo puede considerar como una mera inversión? ¿Dónde queda la novedad, el concepto del “ser único, libre e irrepetible”?
    Por otro lado, “la sanción jurídico-política del secuestro escolar de la infancia” da la idea de que la escolarización es un raptor, un secuestrador violento y cruel de la infancia, de esa inocencia de ser niño. La inmoviliza, la ata a una conducta de estricta obediencia y silencio. ¿Cuál es la recompensa? ¿Será que no nos atrevemos a pagarla, que no podemos? ¿Será que nunca fuimos rescatados, y que solo nos resignamos a vivir “atados”, estereotipados y programados para determinadas funciones de perpetuación de especie?
    Todas las medidas destinadas al control de las clases populares (construcción de casas baratas para obreros, reglamentación del trabajo de mujeres y niños, fundación de casas cunas, asilos, consultorios de puericultura, etc.) tienen por finalidad tutelar al obrero, moralizarle, convertirlo en un honrado productor, impidiendo que la lucha social se desborde poniendo en peligro la estabilidad política. La educación del niño obrero tiene como objetivo principal enseñarle a ser obediente y sumiso a través del aislamiento, el silencio y la figura superior del maestro, ya que para estos niños, esta institución no tiene prácticamente ninguna conexión con su entorno familiar y social. Se intenta domesticarlo, inculcarle el hábito del ahorro y la previsión. Por lo tanto, cuando crece llega a ser un hombre de trabajo enajenado. El producto del trabajo es trabajo hecho objeto físico, el trabajo mismo se vuelve objeto, que solo puede adquirir mediante el mayor esfuerzo. De esa manera, mientras más produce, más se gasta y mas pobre se vuelve su vida interior, mientras que más poderoso se vuelve el mundo de los objetos que crea. Su vida ya no le pertenece a él, sino al objeto. El producto de su trabajo tampoco le pertenece, el dueño de sus logros laborales es el capitalista. El trabajador no se realiza en su trabajo, le es algo impuesto, algo que existe independientemente, fuera de sí mismo y ajeno a él; no satisface una necesidad con el trabajo, sino que es el medio por el que satisface sus necesidades. Así, el hombre llega a reducirse a sus funciones animales. Deja de ser un ser genérico, con conciencia no solo de sí mismo como individuo sino de la especie humana, para ser ahora un ser que no distingue a la actividad de sí mismo, que haga de su actividad vital, solo un medio para su existencia. La conciencia se transforma mediante la enajenación de modo que la vida de la especie se convierte solo en un medio para él.

    ResponderEliminar
  7. yo comprendo lo que dice el texto lo que no comprendo es lo que mars: pretende para la gente pobre como sobreviviria si el MARS, esa rebeldia que inculca en los jovenes hace estrago y nos prepara para seguir siendo esclavo acaso este hombre pertenecia ala clase pùdiente asta cuando nos venderan a estos seudo liberadores cuando lo unico que se logra con esto es hacer ignorantes y que terminan en prisiones o de esclavo por la ignorancia y seguimo como en el siglo xvIII,tuve algien que nos decia que devemos liberarno no haciendo casos a nuestros padres,o no estudiando pregunto ¿QUE BUSCAN ESTE TIPO DE PERSONAS?si no estudio seguire siendo esclavo,o terminare muerto o en la carsel mi ser mi cuerpo sin mi serebro educado no me sirve para imponerme ante nadie talves sere demasiado logico,pero si pensamos creo que el que me habla de la no educacion me esta mandando al matadero y no me deja la alternativa de elegir no estoy en contra de ser libre pero libre por saber y no una falsa libertad que me lleve a no vivir,grasias esto es mi opinion

    ResponderEliminar